«¿Cuántas unidades quedan del producto X y a qué precio?» es una pregunta que cualquier vendedor hace decenas de veces al día. Conectar un modelo de lenguaje directamente al inventario convierte esa pregunta en una consulta de un segundo, desde la web, Facebook o Instagram.
La arquitectura es una API REST en FastAPI que expone un endpoint de conversación. Cada mensaje pasa por OpenAI con function calling: el modelo decide si necesita consultar stock, precios o disponibilidad, y la API ejecuta la consulta real contra PostgreSQL con parámetros validados.
La memoria conversacional vive en Redis con TTL por sesión: el contexto de los últimos mensajes se serializa y se recupera en cada turno, lo que permite preguntas de seguimiento («¿y en color azul?») sin repetir toda la consulta.
El resultado: los canales de atención responden con datos reales en tiempo real, y el equipo humano solo interviene cuando la conversación lo requiere.